I- Quiénes somos
Adhesiones a: secundariadelpresente@gmail.com
Somos un colectivo de
docentes, preceptorxs, directivxs y supervisorxs de nivel medio que apuntamos a
transformar la realidad en un sentido emancipador, con miras a la construcción
de una sociedad más igualitaria, justa y libre. Sabemos que la educación es una
práctica social compleja y situada que encierra enormes potencialidades. Problematizamos aquella aparente tensión entre
inclusión y calidad educativa y apuntamos a superarla con una voluntad
inquebrantable: queremos a todxs nuestrxs estudiantes dentro de la escuela,
construyendo aprendizajes significativos.
Entendemos que nuestra
función consiste principalmente en acompañarles con propuestas pedagógicas
convocantes, plenas de sentido -tanto para ellxs como para nosotrxs-
anteponiendo el deseo a la imposición, apuntando derribar los muros que separan
al aula de la realidad que habitamos. Buscamos generar entre ellxs un verdadero
compromiso social y sabemos que la voluntad de transformar la realidad no puede
imponerse.
Buscamos transformar
nuestras aulas en espacios de libertad que funcionen como usinas productoras de
conocimientos, ideas, debates y reflexiones, en las que las artes conviden a
experimentar e imaginar otros mundos posibles, humanizando la educación con una
pedagogía sentipensante enfocada en el respeto mutuo, la solidaridad, los
afectos, la curiosidad epistemológica y la generosidad para compartir saberes.
Advertimos la potencia de lo lúdico en nuestro trabajo áulico, en tanto sabemos
que cuando una actividad atraviesa lxs cuerpos, algo interesante sucede en
relación a los saberes.
Acordamos que la
escuela puede y debe ser un lugar en el que nos sentimos a gusto mientras
enseñamos y aprendemos. Observamos también que, para muchxs de nuestrxs
estudiantes, el aula es un lugar de encuentro, en algunos casos el único en el
que se sienten escuchadxs, comprendidos y contenidos. Nos preocupamos entonces
por conocerlos, estableciendo con ellos un diálogo abierto y sincero, despojado
de prejuicios y formalismos, para poder establecer un verdadero vínculo
pedagógico significativo y, fundamentalmente, humano.
Sabemos en primera
persona que quien enseña aprende y quien aprende también enseña, y así
aprendimos que la autoridad pedagógica es una construcción permanente que se
actualiza cada vez que pisamos el aula. Entendemos que su mayor fuente de
legitimidad consiste en una invitación cordial para pensar, sentir y
transformar el mundo a través de propuestas de enseñanza y aprendizaje plenas
de sentido. Coincidimos en el enorme potencial formativo que presenta la
pregunta cuando es genuina y en la imperiosa necesidad de promoverla,
habilitarla, aceptarla y procesarla pedagógicamente para que tengan lugar
verdaderos procesos de construcción colectiva de conocimientos. Creemos en la
planificación de la enseñanza en tanto herramienta pedagógica que nos permite
establecer hipótesis de trabajo para el aula, en el marco de secuencias
didácticas complejas, espiraladas, conformadas por múltiples actividades que
planteen verdaderos desafíos cognitivos, suceptibles de abrir para nuestros
estudiantes la complejidad del mundo.
Somos la secundaria
del presente porque creemos en la educación como una práctica social compleja que
no sólo mira hacia el futuro, sino también hacia el pasado, con la mirada
puesta en el presente y también porque nos oponemos a la Secundaria sin Futuro
engendrada por el neoliberalismo gobernante en la Ciudad de Buenos Aires.
II- Las contradicciones del nivel medio
Transitamos
nuestras instituciones en esa búsqueda pedagógica, con ese horizonte político y
con esa impronta didáctica en un sistema educativo que se nos hace cada vez más
cuesta arriba. Durante mucho tiempo nos hemos visto reducidos al papel de
aplicadores de políticas educativas que, en su retórica y en sus fundamentos, apuntan
a la transformación de la escuela secundaria. Sin embargo, la superposición de
este tipo de iniciativas viene generando una serie de tensiones en el nivel más
complejo del sistema educativo, que en la cotidianeidad escolar se nos presenta
como desarticulado, contradictorio, caótico, y sin dudas, profundamente
antipedagógico.
Este último aspecto
se nos revela de forma contundente cuando nos proponemos trabajar en sintonía
con lo dispuesto por un marco normativo vigente con el que acordamos en gran
medida -Ley Nacional de educación, Ley de Educación Sexual Integral, Ley de
Convivencia Escolar, Resoluciones del CFE, entre otras- que sin embargo no ha
logrado aún reparar los daños estructurales generados por la Ley Federal de
Educación del menemismo. Nos encontramos entonces con innumerables obstáculos
en nuestras instituciones educativas cuando intentamos aplicar la ESI. Lo mismo
nos sucede cuando apuntamos a construir una convivencia democrática, cuando nos
proponemos abordar alguna problemática desde una perspectiva
interdisciplinaria, o incluso cuando queremos hacer una salida didáctica junto
a nuestros estudiantes.
III- La escuela que queremos
Consideramos que, con
miras a la proyección de una educación verdaderamente inclusiva y de calidad
para todxs, el nivel medio requiere transformaciones estructurales de largo
plazo que deben, en primer lugar, situar a los procesos de enseñanza y
aprendizaje en el centro del debate, para pensar desde allí las políticas
educativas y no viceversa, como viene haciéndose.
Resulta imperioso
avanzar en la desburocratización del sistema educativo para repensarlo con
criterio pedagógico. La enorme y creciente sobrecarga de tareas burocráticas
con las que lidiamos docentes, preceptorxs, directivxs y supervisorxs obtura la
realización de proyectos educativos significativos y redunda en la banalización
de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Es por ello que, desde las aulas,
apuntamos a transformar la burocratización del conocimiento que vemos a nuestro
alrededor en genuino entusiasmo por enseñar y aprender haciendo y creando.
IV- Algunos ejes de las transformaciones
A continuación
presentamos algunos ejes que, desde nuestra perspectiva, plantean una serie de
transformaciones que consideramos centrales a la hora de pensar una escuela
secundaria inclusiva y de calidad.
LAS CONDICIONES DEL TRABAJO DOCENTE
Resulta prioritario
garantizar condiciones de trabajo que potencien nuestra labor educativa en
lugar de limitarla. En este sentido, advertimos que la sobrecarga laboral a la
que nos vemos empujados para contar con un salario cada vez menos digno; la
dispersión de horas cátedra en diversas instituciones educativas; el trabajo en
aulas sobrepobladas y en pésimas condiciones edilicias; el atraso tecnológico
de nuestras escuelas; la falta de espacios institucionales de carácter
colectivo para la planificación, diseño, puesta en marcha y evaluación de
nuestros procesos de enseñanza y aprendizaje; las contradicciones e
incoherencias que estructuran la carrera docente y la ausencia de
capacitaciones en servicio -entre otros factores- constituyen obstáculos de
carácter estructural para el despliegue de prácticas de la enseñanza que
apunten a la inclusión y a la calidad.
No entendemos cómo
puede ser posible que, espacios de encuentro con enorme potencial para el trabajo
colectivo tales como el Taller de Educadores y las Jornadas EMI hayan sido
vaciados de sentido a tal punto que tanto docentes como directivos los
detestan. Urge aprovechar mejor esos espacios para favorecer la reflexión
sistemática sobre las prácticas docentes, como así también para propiciar el
debate democrático y la toma democrática de decisiones colegiadas.
La escuela que
queremos debe garantizar condiciones de trabajo que potencien nuestra labor
educativa en lugar de obturarla.
LA FORMACIÓN DOCENTE
Nos preguntamos: ¿qué
tipo de educadorxs queremos? ¿Para qué tipo de escuela? ¿Quiénes y cómo
deberían formarlxs? Con miras al mediano y largo plazo, resulta prioritario
avanzar en una redefinición de nuestra formación docente -tanto inicial como continua-
enfocándola en la complejidad de variables que presentan los procesos de
enseñanza y aprendizaje. A los fines de superar la brecha entre teoría y
práctica, nuestra formación debería estar a cargo no sólo de especialistas en
educación, quienes pueden brindarnos valiosas herramientas teóricas, sino que
deberíamos contar también con la experiencia de docentes, directivos y
supervisores con trayectorias significativas en el nivel educativo. En ese
mismo sentido, las prácticas de residencia deberían constituir verdaderas
instancias de aprendizaje a lo largo de toda nuestra formación, tanto en
profesorados como en universidades y no desplegarse únicamente al final de la
carrera, de forma aislada e inconexa respecto de nuestra formación teórica.
Entendemos que la reflexión permanente sobre la propia práctica es una
dimensión del trabajo docente que debería favorecerse, promoverse y potenciarse
en la etapa de formación. Advertimos, sin embargo, que la reflexión pedagógica
es una asignatura pendiente en el nivel superior en general, y en los
profesorados en particular.
LA DEMOCRATIZACIÓN DE LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS
Resulta imperioso
discutir el carácter excesivamente jerárquico, vertical y personalista que
presenta nuestro sistema educativo, en tanto redunda en todo tipo de
arbitrariedades, prácticas autoritarias e incluso en la toma de decisiones
antipedagógicas por parte de las autoridades escolares. Los cargos de
conducción continúan siendo determinantes en la definición del proyecto
educativo de cada institución, aunque su función pedagógica se encuentra
desdibujada en el marco de la progresiva burocratización de las tareas de
conducción escolar, a las que el neoliberalismo denomina “gestión”.
Advertimos la
necesidad de democratizar el gobierno de nuestras escuelas a través de la
conformación de órganos colegiados, representativos y plurales, que
descentralicen el poder en el marco del complejo despliegue de relaciones de
fuerza entre proyectos políticos y pedagógicos que tienen lugar en nuestras instituciones.
Más de una vez hemos presenciado, con enorme tristeza e impotencia, la forma en
la que proyectos institucionales progresistas, construidos a lo largo de muchos
años de trabajo sostenido y articulado, son desarticulados en muy poco tiempo
por parte de equipos directivos que no están a la altura del desafío que
implica conducir pedagógicamente una escuela.
Entendemos que es
fundamental reconstruir la función pedagógica de los equipos de conducción,
como así también redefinir y fortalecer aquellos espacios de toma de decisiones
colegiadas como los Consejos Consultivos, los Consejos de Convivencia, los
Consejos de Aula para darles sentido y llenarlos de contenido pedagógico. Una
verdadera transformación de la escuela secundaria demanda también una profunda
articulación con los Centros de Estudiantes y los Sindicatos Docentes, como así
también de la construcción de ámbitos de toma de decisión que incluyan al resto
de la comunidad educativa.
EL RÉGIMEN ACADÉMICO Y LOS DISEÑOS CURRICULARES
Desde hace tiempo
especialistas, funcionarios y sindicalistas han dado cuenta de la necesidad de
modificar el régimen académico de la escuela secundaria. Su rigidez constituye
un sinsentido que supone prácticas educativas homogéneas para una población que
se caracteriza precisamente por la diversidad en las trayectorias educativas. En
pleno siglo XXI nos parece realmente absurdo que, por caso, un estudiante deba
recursar todo un año de estudios simplemente por haber desaprobado tres
materias. La construcción de trayectos formativos más flexibles se presenta
como una necesidad ineludible para que el nivel secundario vuelva a tener
sentido para nuestros estudiantes.
Creemos firmemente en
la necesidad de brindar a las futuras generaciones una formación integral que
apunte a desplegar todas sus potencialidades y a trabajar sobre sus
limitaciones en todas las dimensiones de lo humano. Entendemos que una
estructura curricular organizada por orientaciones constituye un sinsentido y
una contradicción pedagógica que sólo es concebible por quienes no han pisado
jamás un aula ni han conversado con un adolescente. ¿Es razonable obligar a una
persona de 14 años a elegir una “orientación” que va definir –teóricamente- su
futuro laboral, privándole de todo lo que tienen para ofrecer todas las demás?
¿No deberíamos abrir caminos en lugar de cerrarlos? ¿No sería mucho más
interesante complementar una formación general rígida, igual para todxs en el
ciclo básico, con una oferta académica más amplia y flexible en el ciclo
superior, que permita a nuestrxs estudiantes explorar las distintas
posibilidades que presentan las distintas ciencias, las artes en todas sus
manifestaciones, la vida en comunidad, el cuidado del medioambiente y la puesta
en práctica de los valores democráticos, entre tantas otras posibilidades?
Realizamos este
aporte, surgido de nuestras prácticas y elaborado en el marco de diversos
espacios de intercambio que continuarán teniendo lugar, esperando que el nuevo Ministerio de
Educación de la Nación advierta la dimensión del problema que enfrentamos en la
escuela secundaria, para poner el Estado al servicio de los procesos reales de
enseñanza y aprendizaje que tienen lugar en las aulas y así puedan implementar
todas las políticas públicas necesarias para potenciar nuestra labor educativa.
Adhesiones a: secundariadelpresente@gmail.com
Primeras firmas:
Alejandra Alliaud
Martín Pérez Antelaf
Fernanda Astrada
María Fernanda Balbi
Gonzalo Corti Bielsa Edith Bello Susana Bermúdez
Carlos Bonfiglio Victor Busquet María Capurro Horacio Cárdenas
Manuela Cartolari
Julieta Chávez
Manuela Ciccia Viola Sebastián Cilvetti María Anabella Coletti Julián Corbelli
Miriam Coronel Armas Marcela Fabiana Defelipe Alejandra Díaz
Mariana Domínguez Sandra Epelbaum
Daniel Oscar Falcón Claudia Adriana Fares
Griselda Fernández Maricel Ferreiro Carlos Forconi
Santiago Foucault Pablo Frisch Marcelo Daniel Gaona Patricia Gayarre
Carlos Ghenadenik
María Valentina Gleizer Goyeneche
Andrea Karina González
Amorina Gorgni
Patricia Hernandes Oscar Holocwan
Lina Jacovkis
Elsa Jimovian Luis Klejzer Violeta Leonor Lechaga
Federico Liptak
Silvana Beatriz Lovos Edgardo Andrés Maggi
Marcela Marasco Elisa Marchese Marta Marucco Sofía Mato María Gabriela Mefano
Iván Messina Gabriel Mitton María Fernanda Montero
Juan Nogueiro Ivan Pablo Orbuch
Yasmin Ayelen Ozán
Nicolás Pascale
Walter Rago Pablo Raimo
Anahí Ramos Gloria Reichert
Susana Reyes Lionel Rojas Hernán Rollano
Claudio Román
Clarisa Salgado
Gabriela Saslavsky Ángeles María Secondi Ana Laura Sofía
Mabel Sosa
Alejandra Tamagnone
Pablo Tavella
Julieta Tulipan
Marcelo Tumas
Siguen las firmas...
Resulta importante poder a través de la retroalimentación de los distintos docentes que participan en Estos espacios poder pensar de manera colectiva estrategias propuestas e iniciativas pedagógicas que puedan optimizar el aprendizaje de nuestros alumnos
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo. Es la reflexión sobre nuestras prácticas la que nos llevó a comprender las tensiones y complejidades que nos atraviesan. Cuando compartimos experiencias aprendemos. Es uno de nuestros objetivos para el próximo año. Te esperamos!!!
EliminarVa otra vez... debería nombrar el espacio socioambiental como determinante para acceder al conocimiento y al deseo de les pibes. Lo significativo sólo viene desde allí... hasta el infinito.
ResponderEliminarEn lo burocrático hay cientos de aspectos a revisar. Sobre todo calificaciones, puntajes...
Una buena sería convocar a las diferentes regiones de la provincia de Bs As. Hay sectores no representados y hartos de cierto ninguneo de las estructuras... Abrazo
Qué interesante! Convoquemos, dale! En provincia de BsAs la situación es muy compleja. Pensémosla juntxs. Te esperamos!!
EliminarMuy interesante, en todas las provincias se deberia convocar a los compañeros que nos representan. Por una educacion inclusiva, apelar a una formacion teorica y practica que nos inspire, nos motive, nos potencie en la etapa de formacion,con un acompañamiento integral para lograr ser grandes profesionales.
ResponderEliminarSaludos
Hola Laura, desde ya que estaría bueno dar el debate a nivel nacional. Estamos en la primera etapa, la de reunir voluntades, juntar opiniones y adhesiones y posteriormente comenzaremos a trabajar en las cuestiones prácticas.
ResponderEliminarTe agradezco el mensaje y te mantendremos al tanto para las próximas reuniones. Feliz 2020.
Adhiero, pero no pude incluirme en la lista de firmantes. Soy Alejandra Alliaud, agréguenme por favor
ResponderEliminarHola Alejandra, te agrego.
ResponderEliminarFeliz 2020